Normalmente se piensa que si quieres un cuerpo delgado requieres realizar mucho cardio, pero esta es un idea errónea muy popular pensada por aquellos que quieren perder peso; sin embargo, no mucha gente sabe que el cardio puede convertirse en una trampa de grasa. Si no se realizan adecuadamente los ejercicios aeróbicos pueden hacer que aumentes de peso si cometes los siguientes errores:

  1. Te enfocas en realizar cardio en lugar del entrenamiento de fuerza

Si lo que buscas es adelgazar el entrenamiento de fuerza funciona mejor, ya que estos ejercicios aumentan la masa magra, lo que hace que disminuya las reservas de grasa al aumentar tu metabolismo. Según los profesionales mientras más músculo consigas construir, más calorías quemarás diariamente. Además existen ejercicios de fuerza que pueden quemar el doble de calorías que los ejercicios aeróbicos, por ejemplo, los ejercicios con kettlebells (un tipo de pesa) pueden quemar hasta 20 calorías por minuto, mientras que para quemar esas mismas 20 calorías en una caminadora deberías correr a un ritmo de 6 minutos por Km.

  1. Te mantienes en tu zona de quema de grasa.

Se tiene la creencia de que si quieres perder peso adicional debes concentrarte en un entrenamiento largo, constante y lento dentro de la zona de quema de grasa. La zona de quema de grasa es la idea de que tu cuerpo puede quemar más grasa cuando realiza una actividad de baja intensidad, esto es cierto, ya que en este tipo de ejercicios el 50% de la energía que uses será tomada de tu grasa, al mismo tiempo cuando realizas una actividad de alta intensidad quemas solo el 35%. Pero cuando entrenar en intensidades más altas el número total de calorías quemadas es mucho mayor. De acuerdo con los profesionales, quemas muchas más calorías durante y después de los entrenamientos de alta intensidad ya que el efecto de quemar grasa de estos ejercicios puede durar hasta 24 horas, provocando que quemes grasa mucho más rápido.

  1. Haces cardio con el estómago vacío

Algunos piensan que si corres o pedaleas con el estómago vacío tu cuerpo tiene que usar tus reservas de grasa para obtener energía provocando que bajes de peso más rápido, pero esto no es del todo cierto, ya que los músculos que usas para hacer ejercicio de cardio dependen mucho de los carbohidratos y las grasas para obtener energía, pero al contrario de lo que mucha gente cree, tu cuerpo no obtendrá energía de las reservas de grasa en tu vientre o caderas, si no que tomará fragmentos de grasa y carbohidratos de las reservas musculares y de tu sangre. Según los profesionales, ejercitarte con el estómago vacío puede ser contraproducente, ya que puedes deshidratarte y volverte hiperglucémico rápidamente, provocando que no puedas llegar al punto en el que tu cuerpo comience a quemar grasa, esto sucede de 40 a 50 minutos después de haber empezado tu entrenamiento por lo que es buena idea comer un bocado de 60 a 90 minutos antes de comenzar tu entrenamiento, elige algo que sea fácil de digerir como yogurt o fruta con bajo contenido de grasa.

  1. Crees que puedes comer lo que quieras porque haces suficiente cardio

Hacer mucho cardio no significa que puedes comer lo que quieras en grandes cantidades, si lo hicieras fácilmente superarías lo que quemas en tu entrenamiento, ya que en un par de minutos puedes consumir más calorías de las que perdiste en un entrenamiento de 1 hora. Muchas personas cometen el error de creer que el ejercicio solo puede ayudarles a quemar el exceso de grasa, pero los estudios muestran que la persona con sobrepeso promedio puede perder solo 2 kilos de grasa en 8 meses si solo hacen entrenamiento cardiovascular o de resistencia, pudiendo ser muy frustrante. Si comes mucho y luego entrenas mucho puedes agotar tu cuerpo y sobre entrenarte pudiendo provocar lesiones y desgastes, además de debilitar tu sistemas inmunológico y tu sueño se volverá menos reparador, incluso puedes causar pérdida de masa muscular. Intenta analizar tu dieta y elimina los productos que no sean saludables en tus comidas, evita la comida chatarra y cuida el tamaño de tus porciones o de lo contrario podrás pasar horas en la caminadora sin ver muchos resultados.

  1. Tus sesiones de entrenamiento son siempre las mismas

Lo normal es que las personas elijan un tipo de cardio y se adhieran todos los días, está bien si lo que buscas es perfeccionar una actividad como correr en caminadora, pero no te va a servir de mucho si tu objetivo es perder peso o mejorar tu estado físico general. Lo mejor que puedes hacer en este caso es diversificar tus entrenamientos. El problema es que cuando realizas el mismo ejercicio constantemente, tu cuerpo mejora en esta actividad, como resultado ya no es necesario hacer tanto esfuerzo como antes por lo que no gastas tanta energía y en consecuencia no se queman las suficientes calorías. Intenta agregar algo de variedad a tu entrenamiento y deja que tu cuerpo adivine qué es lo que viene a continuación.

  1. Haces demasiado cardio

Puede ser que hagas mucho cardio pero sin tener ningún resultado, provocando que entrenes aún más y que no solo no bajes de peso sino que aumentes de peso. Esto se debe a que tu cuerpo percibe los grandes entrenamientos de cardio en estado de equilibrio como un factor estresante, lo que genera cortisol en tu organismo que es la hormona del estrés, el cortisol es malo para la pérdida de grasa ya que en lugar de quemarla hace que tu cuerpo la almacene, y entre más entrenes más altos serán tus niveles de cortisol. Además, los altos niveles de cortisol influyen negativamente en las hormonas que regulan el hambre haciendo que te sientas hambriento después de tu entrenamiento.

  1. Usas pesas ligeras mientras haces cardio

Los pesos ligeros no hacen mucha diferencia durante tu sesión de cardio, ya que no son lo suficientemente pesados para fortalecer tus músculos y no te ayudan a quemar más calorías, por lo que no vale la pena usar el tiempo que usas con las pesas ligeras. La excepción a este punto es si usas un chaleco de peso durante un ejercicio cardiovascular para aumentar tu gasto calórico y tu nivel general de condición física, el peso de este tipo de chalecos se distribuye uniformemente en tu cuerpo y no requiere movimientos adicionales.

  1. No haces suficiente cardio

Algunas personas creen que pueden adelgazar entrenando durante media hora 3 veces a la semana; sin embargo, esto no es suficiente para estar en forma. Ya que esta cantidad de ejercicio solo te sirve para mantenerte moderadamente activo, que si bien te ayuda a evitar los problemas de un estilo de vida sedentario, pero no te ayudará a perder peso. Por lo que se recomienda realizar 4 entrenamientos intensos cada semana.

  1. Haces cardio solo por la mañana

Hay un mito que dice que si practicas cardio en la mañana reactivas tu metabolismo, cuando en realidad 30 minutos de cardio son iguales en cualquier momento que decidas hacerlo, ya sea temprano por la mañana o por la tarde. Si sientes que los entrenamientos por la mañana no son para ti, ya que no te sientes con mucha energía, te recomendamos hacerlo cuando te sientas mejor para realizar tu actividad física.

  1. Solo tomas las pesas después de hacer cardio

Si comienzas tu entrenamiento con una sesión de cardio intenso es posible que ya no tengas energía para los ejercicios de fuerza efectivos, por lo que se recomienda hacer rutina de cardio de alta intensidad y ejercicios completos de resistencia en días separados, de esta forma te podrás concentrar en cada uno de los ejercicios por completo y quemar más calorías durante tu entrenamiento.

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